viernes, 24 de enero de 2020

BOLETÍN DE GUERRA ITALIANO Nº887 SOBRE EL DESASTRE DE CAPORETTO, 28 OCTUBRE 1917

"La ausencia de resistencia de las unidades del Segundo Ejército, que se retiraron vilmente sin combatir o se entregaron ignominiosamente al enemigo, permitió que las fuerzas austro-alemanas rompieran nuestro flanco izquierdo en el frente de Giulia. Los valerosos esfuerzos de las demás tropas no han logrado evitar que el adversario penetre en el sagrado suelo de la patria. Nuestra línea se repliega según el plan establecido. Los depósitos y suministros en las zonas evacuadas han sido destruidos. El valor mostrado por nuestros soldados en tantas memorables batallas libradas y ganadas durante dos años y medio de contienda da confianza al Mando supremo de que incluso esta vez el Ejército, al que se ha confiado el honor y la salvación del país, sabrá como cumplir con su deber"

FUENTE: DESPERTA FERRO CONTEMPORÁNEA, Nº 37, ENERO 2020

sábado, 7 de diciembre de 2019

ENTRE TANQUES


“Se me figura que un hombre inteligente no podrá explicarse fácilmente la razón que ha ocasionado el fin de la guerra de trincheras como no visite el taller central de reparaciones de los tanques ingleses en Francia. (…) “Todo esto estaba muy bien” había contestado por adelantado el actual ministro de Municiones, Mr. Winston Churchill, a la persona que le reprochaba no haber esperado a tener mil o dos mil tanques antes de lanzarlos contra el enemigo “ Todo eso está muy bien, pero no podríamos saber lo que sabemos de los tanques si no hubiéramos empezado a probarlos en pequeña escala”. Y cuando se le dijo que con estas probaturas se había dado también tiempo a los alemanes para construir tanques repuso: “ También todo esto está muy bien, pero los alemanes tendrán que pasar por las mismas pruebas que nosotros antes de aprender a manejarlos”. “Y entretanto - añadió- les llevamos un año de ventaja”.

Este año de ventaja se hace evidente sobre todo al visitar uno cualquiera de los talleres de reparaciones. Y ello por dos razones. En las fábricas productoras no se fabrican más que tanques de una clase determinada, y en muchas de ellas solamente determinadas piezas. En cambio,acuden al taller de reparaciones las máquinas de distintas clases, y por la importancia de este taller puede juzgarse de la magnitud de la industria productora, y no viceversa. Pero, además, no hay empresa de automóviles en el haz de la Tierra, ni apenas propietario particular de estos vehículos , que no haya hecho ya el descubrimiento de que el órgano esencial para su regular funcionamiento ha de encontrarse en el taller de reparaciones. (…)

Trabajan en el taller varios centenares de los mejores mecánicos ingleses. Y no están solos. Les acompañan centenares de mecánicos chinos, obreros conocedores de su oficio, que hasta hace pocos meses trabajaban en los arsenales de su país. Y este detalle que también aprueba la inagotable capacidad de los aliados. Es el mundo entero, nación tras nación, raza tras raza, lo que se esta movilizando en esta guerra". (...)


Pero además surge el problema de la función de cada tanque. La máquina en que nosotros anduvimos buen rato en un tanque ordinario, de los construidos para avanzar a campo abierto, pasar sobre alambradas, trincheras y montones de ladrillos o de saco de arena. A semejante máquina no se le puede pedir ligereza. Y no es ligera. Los tanques alemanes, que aparecieron por primera vez, días pasados, en Villiers-Brettoneux, son máquinas más grandes, mucho más grandes, con un cañón de 57 milímetros, cuatro ametralladoras, planchas blindadas de 28 milímetros en el frente y de 20 y 16 milímetros en los lados. Llevan en lo alto una cúpula blindada, en la que se sitúa el comandante. Esto se sabe porque uno de ellos yace agujereado en la “tierra de nadie”, como llaman los ingleses al espacio intermedio entre las líneas combatientes, y las patrullas inglesas nocturnas han tenido buen cuidado de tomarle las medidas exactas.

FUENTE; Ramiro de Maeztu, "CRÓNICAS DE LA GRAN GUERRA" MADRID 2014

sábado, 15 de junio de 2019

UN TESTIMONIO SOBRE LA OPERACIÓN GEORGETTE (ABRIL DE 1918)

“ El jefe de la batería me dijo que mi destino era ser observador para un grupo, lo que significaba que iba a tener que seguir justo detrás de la infantería al ataque e instalar líneas telefónicas de campaña con las que mantener a la artillería informada de lo que sucedía en el frente (…) Dormí unas pocas horas antes de desplazarme a la línea más avanzada, en torno a las 3.00 horas. Nos movimos en plena oscuridad y mientras mi escuadra ( dos suboficiales y seis soldados ) marchaban hacía el frente tropecé y caí en el cráter de un proyectil. A las 4.00 horas llegamos al refugio. La infantería que se suponía que debía llevar a cabo el ataque había llegado esa misma noche, procedente de Lila. A las 4.15 horas nuestra artillería había iniciado un tremendo fuego de barrera contra las baterías británicas (…) 

Poco después de las 8.45 horas salgo de mi posición y me pongo a extender un cable hacia nuestras líneas de piquetes (…) Por fin aparece la infantería alemana, por la izquierda, y empieza a ocupar la trinchera enemiga desde un extremo. Sigue un animado intercambio de fuego, durante el cual la posición británica queda despejada. La cruzamos con rapidez y pronto alcanzamos la segunda trinchera. Vemos a los primeros heridos, los primeros prisioneros y también los primeros muertos. De todas partes nos llega el sonido vivaz de las ametralladoras. Me sorprende que las fortificaciones inglesas no estén bien construidas, las veo descuidadas y carentes de refugios de cemento. Sigo el “sendero de fuego” hacía Fleurbaix, y pronto me encuentro con los primeros alemanes muertos, tirados junto a la carretera. Aquí hay un puesto de observación de los Tommies que una vez más, no está muy bien construido, pero observo que su cable telefónico es de mejor calidad que el nuestro. Hay niebla y resulta difícil ver algo. Una y otra vez enchufo mi teléfono para enviar mis informes. La infantería sigue ocupada, aquí y allá, los nidos de ametralladoras enemigos nos incomodan un tanto, pero en general todo va bien. Con frecuencia me encuentro con un fuerte olor a gas y todos los muertos ingleses llevan puestas las máscaras.”

Teniente Rudolf Scholder, 37º batallón de artillería.

FUENTE: Testimonios de la "Grosse Schlacht von Frankreich" de Robin Schafer. Revista Desperta Ferro Contemporánea, Nº 26.

jueves, 11 de enero de 2018

Extracto de “ATISBOS EUROPEOS” de HP Lovecraft, basado en un texto de Sonia H. Greene (1932)

Una excursión que asociaba historia remota  historia inmediata incluía muchos campos de batalla de la Gran Guerra. Pasé por La Claye, Trilbardou y Meaux, atravesé el Marne por Trilport y me encontré pronto en la región, todavía devastada y llena de cicatrices, que padeció la primera batalla del Marne. En la Ferté-sous-Jouarre, un imponente monumento recuerda a los cuatro mil soldados británicos que cayeron valientemente al principio del conflicto. Más lejos encontré el terreno de operaciones estadounidense de 1918 –en Vaux, donde todavía se pueden ver los efectos del bombardeo.

El bosque Bellau fue el escenario de combates particularmente violentos librados por las divisiones 2º, 3º y 26º, y señaló el comienzo de la retirada definitiva de los alemanes. Se encuentra allí un cementerio militar estadounidense y otros temas de interés. Otro punto importante es Chateau-Thierry, ciudad natal del fabulista La Fontaine y centro de una difícil y notable victoria de los marines estadounidenses en 1918. Un monumento conmemora su hazaña. En Dormans hay un monumento aliado, y en Bligny un cementerio militar italiano. La “cota 308” sufrió una serie de explosiones de minas porque se encontraba en la famosa línea Hindenburg. Reims, de la que hice una visita en profundidad se encuentra en la misma zona (…)

Al sur de Soissons, Rethondes, donde se firmó el armisticio de 1918, cuenta ahora con un monumento impresionante. Rodeando París, atravesé Senlis, parcialmente incendiada por los alemanes en su repliegue de 1914 (…)

En algunos lugares de los campos de batalla existen todavía trincheras y refugios que recuerdan de un modo terrible las inmensas fuerzas cósmicas de destrucción –aparentemente tan vanas pero tan inevitables- que se desencadenaron en el país, sirviendo en parte para manifestarse ante los seres humanos indefensos. Muchas de las trincheras están intactas y en alguna parte un museo hecho con troncos alberga reliquias del estilo de esquirlas herrumbrosas, cascos, granadas de mano y botas enmohecidas. Lo más interesante es una gran sala subterránea de acero y cemento de una solidez prodigiosa, construida por los oficiales alemanes como centro de ocio. Está recubierta de una enorme losa de piedra  sostenida por vigas macizas; bajo uno de sus lados se encuentra la entrada –una abertura pequeña que conduce a algunos pocos peldaños al vasto suelo de cemento, ahora en parte recubierto porque se quiere que quede enterrado. En esta lujosa cripta los oficiales “boches”  se metían cada vez que podían –teniendo a su disposición  salones espaciosos y confortables, bibliotecas, baños, piscinas, salas de billar y todas las comodidades posibles para la distensión y las distracciones de interior. Hay algo extraño en esa idea del relajamiento en el interior de la tierra, bajo una región de muerte y de devastación creada por los obuses. Las autoridades, temiendo que pudiera estar allí oculta pólvora o bombas sin explotar en aquel insólito refugio, tienen prohibido que los visitantes fumen, que enciendan cerillas o cualquier otra cosa del estilo.

FUENTE: ARELLANO, F. H.P. LOVECRAFT. LA VIDA PRIVADA  MADRID 2017


sábado, 7 de octubre de 2017

EL ALTO MANDO ALEMÁN Y SUS DECISIONES MILITARES 1914-1916 de Erich von Falkenhayn




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                                  PDF DESCARGABLE CON EL ÍNDICE, PRÓLOGO, PREFACIO Y CAPÍTULO I

En 1914 las diferencias y rivalidades entre las grandes potencias europeas que dominaban el mundo acabaron dirimiéndose en la llamada Gran Guerra, más tarde conocida como Primera Guerra Mundial. El desarrollo industrial y tecnológico iniciado en el siglo XIX aplicado a la práctica bélica se hizo notar en todo su efecto devastador. Las estructuras de las sociedades se vieron trastocadas severamente, y el desequilibrio resultante volvería a brotar en 1939 con todavía más furia. 

Erich von Falkenhayn tuvo un papel determinante en el primero de estos acontecimientos. Líder del Alto Mando Alemán desde septiembre de 1914 hasta agosto de 1916, tuvo que enfrentarse a la difícil misión de recomponer los planes militares de su patria para hacer frente a una guerra prolongada y a la superioridad numérica y de recursos de la vasta coalición enemiga. Pero también tuvo que tratar con las debilidades internas del principal socio de Alemania, la monarquía multicultural austrohúngara, y asimismo arbitrar las profundas diferencias de criterio entre las diversas instituciones alemanas sobre las decisiones a tomar y como efectuar las operaciones. Este libro refleja la titánica tarea, los aciertos, errores y las enormes responsabilidades de su autor en el crucial bienio de 1914-1916.

sábado, 12 de agosto de 2017

ELOGIO AL VALOR DEL SOLDADO ALEMÁN EN LAS BATALLAS DE CHAMPAÑA Y ARTOIS, OTOÑO DE 1915

"Finalmente, no debe ser olvidado que el soldado alemán en el frente Occidental está en su derecho a exigir el máximo crédito al asegurar que los refuerzos desde el Este tuvieran la ocasión de llegar a tiempo. Su maravillosa resistencia en las lastimosamente despedazadas posiciones en Flandes y Champaña conjuró el peligro de que los refuerzos alcanzaran la línea del frente demasiado tarde.

A pesar de la muerte y el terror el soldado se mantuvo firme, de acuerdo a sus consignas de combate, hasta el punto que tuvo que resistir en incontables casos incluso cuando no quedaban oficiales o suboficiales que los lideraran con su ejemplo. No contento con eso, él ataco con magnífico autosacrificio contra las masas enemigas que surgían a su alrededor sin pausa. Así se formaron firmes islotes e islas en el mar de destrucción creado por la artillería enemiga. Contra ellas, las primeras oleadas de los asaltos de la infantería enemiga fueron rotas, pero las masas que les seguían presionaban hacia delante sin cesar. Bloques y grupos de formaciones de hombres, en los cuales la artillería alemana abría tremendas grietas, haciendo imposible mantener el orden. Los refuerzos enemigos fracasaron. Cuantos más hombres  traían, más empeoraba su situación. La ofensiva se ahogó en su propio gigantismo.


Ningún idioma puede ser lo suficientemente enérgico para describir los prodigios de las tropas alemanas en la Champaña en aquellos días. Todas las  grandes gestas hechas en la guerra palidecían al lado de su heroísmo."

FUENTE: ERICH VON FALKENHAYN "EL ALTO MANDO ALEMÁN Y SUS DECISIONES MILITARES 1914-1916" CAPÍTULO VII, MADRID 2017

domingo, 30 de abril de 2017

LA PRODUCCIÓN DE MUNICIONES EN BIRMINGHAM 1916


La producción de municiones.

Birmingham y la guerra

Las guerras modernas tienen por teatro, no solo el campo de combate, sino los campos y talleres de los pueblos en lucha. Una visita al frente no es completa sin una ojeada lanzada a las fábricas donde se fabrican municiones. El remate de nuestra visita tenía que ser un viaje a Birmingham o a cualquiera de los centros de municionamiento (…) La industria de las municiones ha dejado de ser puramente privada para pasar bajo la administración de Gobierno, que ha adquirido ya control sobre los beneficios, la dirección y la producción de más de 4.000 fábricas.

Birmingham es la ciudad de los Chamberlain,  gran familia industrial y política. Es la ciudad más imperialista del Imperio. De sus 850.000 habitantes, 120.000 se habían alistado voluntarios cuando se estableció  el servicio obligatorio. Es más del 14 por 100. Jamás un país moderno ha dado tanta proporción de soldado al servicio obligatorio como en Birmingham el sistema voluntario. (…)

Aeroplanos, granadas y cartuchos.

Después del almuerzo visitamos en los alrededores de la ciudad una antigua fábrica de automóviles de lujo. Aún queda uno de muestra en uno de los patios de la fábrica. Pero desde hace dos años no se construyen en la factoría más que grandes granadas y aeroplanos. Cada mes añade esta fábrica un edificio nuevo a los anteriores. Ya ha cubierto de talleres unas treinta hectáreas de tierra. Aún sigue construyendo nuevos talleres, al objeto de fabricar grandes granadas para los morteros de nueve pulgadas. (…) Luego se empieza a tornear. Primero los torno bastos, luego los más finos, luego los finísimos. Es una serie de operaciones delicadísimas, porque la menor imperfección de la granada hace reventar los cañones. Lo curioso es que en esta operación del torneo, las mujeres son tan buenas como los hombres. Quizás dirá la historia de la guerra de Europa que en ella aprendieron las mujeres a tornear el hierro, y así cambio la constitución de la familia en Europa. Quién sabe, hasta después de un siglo, ¡lo que constituye el suceso característico de un periodo histórico!

Hay mujeres donde quiera. En los talleres de granadas, en los de carruajes blindados, en los de hospitales automóviles, en los de aeroplano, que son inmensos. (…) Vamos ahora a visitar una de las fábricas más antiguas  de Birmingham, de la que son directores y grandes accionistas los miembros de la familia Chamberlain. Esta fábrica era ya una de las más importantes del país en tiempos de paz. Actualmente ha triplicado su extensión. Se tarda quince minutos en cruzar a buen paso sin detenerse, y en línea recta, de una parte a otra de la fábrica. El número de mujeres que ocupa se ha sextuplicado desde que empezó la guerra.


Londres, 30 de agosto, 1916

FUENTE: Ramiro de Maeztu, "CRÓNICAS DE LA GRAN GUERRA" , MADRID 2014