lunes, 25 de julio de 2016

OPINIÓN DEL CORONEL VON UNRUH SOBRE LAS EXPECTATIVAS DE LA OPERACIÓN BLÜCHER

"Ludendorff acabó preguntando si algunos de nosotros tenían cuestiones que exponer. Yo pregunté, si el ataque iba de acuerdo al plan, no podíamos empujar hasta el Marne. Ludendorff preguntó cuándo creía yo que habríamos alcanzado los objetivos al sur del río Vesle, a lo que repliqué: “Alcanzaremos el Vesle en la mañana del segundo día” Ludendorff me recordó que estaba a 20 kilómetros del Vesle, “¿Cómo podía ser yo tan optimista?” Respondí que nuestros preparativos eran tan meticulosos que si la información de la debilidad (de los Aliados) era correcta, habríamos arrollado a los ingleses. La opinión de Ludendorff era que su información era absolutamente fiable. Estábamos enfrentados contra un solo cuerpo de cuatro divisiones sin reservas. Él admitió que sería  estupendo que mi optimismo se cumpliera, pero a pesar de ello no tenía intención de ir más allá del Vesle"


Coronel Von Unruh ( jefe de estado mayor del IV cuerpo de Von Cota)

domingo, 24 de julio de 2016

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS SOBRE LLEGADA DEL UC-48 A EL FERROL EL 23 DE MARZO DE 1918

Artículo de El Imparcial 25-3-1918

EN EL ARSENAL DE EL FERROL

Submarino alemán internado
Ferrol 23 (10 noche)
Esta tarde llegó al puerto un submarino alemán
solicitando de la Comandancia de Marina entrar con urgencia en el dique.
Se afirma que trae  graves averías debidas al combate que sostuvo a la altura del cabo de Finisterre con tres buques armados. El submarino desplaza 400 toneladas, forman
30 hombres su tripulación y trae un cañón desmontado.
Por el comandante general salió a recibir el submarino en un buque de guerra el teniente de navio D. Luis Otamir. El barco alemán quedó amarrado en la escollera y hoy entrará en el dique de San Julilán.

Ferrol 24 (6,50 tarde)
Ha sido varado esta tarde en el dique del arsenal militar el submarino alemán que ayer
se presento pidiendo auxilio. Según dice el comandante, no sostuvo combate
con ningún buque, sino que al divisar en el canal de l a Mancha una división de cruceros
ingleses se sumergió rápidamente ante el temor de que le atacaran y al sumergirse chocó con una peña, que le abrió un a gran vía de agua. Con enormes dificultades y mucho riesgo
pudo llegar a El Ferrol. El comandante dio palabra de honor de no
fugarse.

Con arreglo al decreto dictado por el Gobierno del Sr. Dato, el submarino quedará internado
hasta el final de la guerra.


Artículo de La Mañana 25-3-1918

"(...) El submarino es desarmado. EL FERROL 24. El submarino internado en. este puerto es el "V. G.-48" . Se le han quitado las hélices y al material de guerra que traía, quedando vigilado por varios torpederos, que hacen, imposible su evasión. El comandante del submarino ha cumplimentado á las autoridades militares, conferenciando largamente con el comandante general del apostadero. Se dice que la tripulación será internada en Alcalá de Henares'. Ha venido el cónsul alemán en La Coruña. Se le ha prohibido la entrada en el arsenal donde está el submarino."

OTROS ENLACES

Artículo de La Acción 24-3-1918

Artículo de La Época 24-3-1918

Artículo de El Sol 25-3-1918

Artículo de El Liberal 25 de marzo de 1918

lunes, 1 de febrero de 2016

DOS TESTIMONIOS DE BOELCKE EN FRANCIA: CAZADOR IMPLACABLE...Y BIENHECHOR ALTRUISTA

Sivry, 29 de abril de 1916
(…) Volé a continuación hacia la parte del frente en Verdun y llegué justo a tiempo para otra escaramuza. Tres franceses habían cruzado sobre nuestras líneas y fueron atacados inmediatamente por un Fokker, que se metió en apuros y tuvo que retirarse. Llegué en su ayuda, ataqué a uno de los enemigos y le di un buen escarmiento. El grupo al completo puso entonces pies en polvorosa, pero yo no iba a permitir que mi cliente se escapase tan fácilmente. Me quedé pegado a él, que zigzagueo y giró, volando con gran astucia y demostrando que era un piloto consumado. Le ataqué tres veces desde detrás y una desde el frente, cayendo diagonalmente sobre su nariz. Finalmente, su aparato hizo un pronunciado ascenso en espiral, perdió el equilibrio y voló durante un rato con las ruedas hacia arriba, para caer a continuación girando sobre sus alas. Según los informes de la División de Reserva Nº 14, el avión dio un par más de vueltas de campana y cayó en picado en una región boscosa hacia el suroeste de Vaux. Aquel fue mi decimocuarto.



Douai, 29 de agosto de 1915

Ayer tuve de nuevo una oportunidad para demostrar mis habilidades como nadador. El canal, que pasa frente al club de oficiales, tiene unos veinticinco  metros de anchura y dos y medio de profundidad (…) Ayer, tras el almuerzo, estaba de pie con von Teubern junto a la puerta cuando vi a un niño francés subirse al pasamano, comenzar a pescar y caer súbitamente al agua. Corrí hasta allí para ver que hacía pero no estaba a la vista. Aquello parecía muy extraño y no era posible que el niño supiese bucear, así que no perdí el tiempo en pensar y me zambullí en su busca. Todo esto pasó tan rápidamente que von Teubern tuvo el tiempo justo de ver como mis piernas desaparecían en el agua sin que supiese que estaba sucediendo.
Salí de nuevo a la superficie pero todavía me encontré solo en ella. Entonces vi burbujas no muy lejos de mí; debajo de ellas estaba el niño, ahogándose. Nadé hasta él, buceé, logré ponerme por debajo, lo agarré y salí de nuevo. (…) Hice que el niño se agarrase a mi cuello, nadé hasta la barca, von Teubern pudo subirlo a bordo y a continuación yo trepé a ella. Mientras esto sucedía, el resto de los caballeros que nos acompañaban y una gran multitud de civiles habían llegado al lugar. (…) Su madre vino corriendo, se hizo cargo de él y me dio las gracias del modo más profuso. El resto de los civiles me brindó asimismo una auténtica ovación. Yo debía tener un aspecto excelente, pues había saltado con el uniforme al completo, y permanecía allí de pie chorreando como un perro de aguas.

PD: acaba de llegarme justo ahora una carta de las familias Delplace y Dutercq, en la que me expresan su agradecimiento “ au sauveur du jeune Albert Delplace, age de 14 ans”.

FUENTE: Oswald Boelcke "Aviador de Combate. Las cartas del mentor del Barón Rojo" Pamplona, 2015

domingo, 27 de diciembre de 2015

EL PESO DE LA REVOLUCIÓN. Artículo de Ramiro de Maeztu, 1917

La circunstancia de haber hecho mi última visita al frente británico, en Francia, en compañía de cuatro periodistas norteamericanos me ha permitido darme cuenta de la influencia que ha ejercido la revolución rusa [ de marzo] en que los Estados Unidos se hayan decidido a participar en la guerra con todo su poder, es decir, ilimitadamente. (…) Pues bien, el punto de vista en el que coincidieron mis cuatro colegas fue el siguiente: “La cuestión de los submarinos habría bastado para llevar a los Estados Unidos a la guerra; pero no se habrían comprometido con la totalidad de sus recursos, sino que su participación habría sido limitada. Habrían puesto en ella su dinero, su escuadra, sus astilleros de barcos mercantes. Quizás habrían enviado a Europa considerables cantidades de cañones, aeroplanos, automóviles, hospitales, etc. Lo que no habrían hecho es votar el servicio militar obligatorio y prepararse para enviar a Europa un ejército tan fuerte que asegure la victoria de los aliados. Estas dos medidas se deben a la influencia ejercida por la revolución rusa en el pueblo norteamericano.” El punto me pareció tan interesante que no pude resistir la tentación de esclarecerlo (...)
- Pero se pueden equivocar ustedes...
- Podemos equivocarnos, en efecto. Pero queda en pie el hecho de que ninguno de nuestros hombres políticos, ni siquiera Roosevelt, nos ha hablado de una guerra preventiva. Nos han hablado de Bélgica, y del Derecho Internacional, y de la libertad y de la Liga de la Paz. No nos han hablado porque no les habríamos oído (...)
-Pero si entran ustedes en la guerra por motivos puramente internacionales, me temo que no irán ustedes a ella con aquel ímpetu que traen los pueblos animados no sólo por motivos humanos sino también por intereses nacionales
-Al contrario. Lo que ha inspirado siempre a los norteamericanos a sacrificarse por una causa es el convencimiento de que la causa que defendían era más humana que nacional. Nuestra guerra de independencia no se hizo porque nos sintiéramos ser distinta nación que la inglesa, sino por el principio de que los pueblos no deben pagar más tributos que los que ellos mismos se hayan votado. En la guerra de secesión peleó el Norte por la abolición de la esclavitud, y el Sur, por la soberanía de la Confederación. Dado un principio humano en que se justifique nuestra guerra, los norteamericanos no necesitamos más interés que nos anime que el amor de la victoria. Y ya sabe usted que en éste somos tan obstinados como los ingleses.
-Ustedes se olvidan ahora de que por detrás de los principios humanos en que se inspiraron las guerras de independencia y de secesión había grandes intereses nacionales, mucho mayores que los lesionados por la campaña submarina.

-Lo reconocemos, aunque usted no negará que la controversia submarina es tan importante como la que nos movió a declarar la guerra a Inglaterra en 1812, en protesta contra el supuesto derecho a registrar nuestros barcos en busca de desertores (…) Por eso le decimos que el impulso que podía faltarnos se lo debemos a la revolución rusa. Gracias a ella han sido anulados en veinticuatro horas todos los resultados obtenidos por la intensísima propaganda alemana.


FUENTE: CRÓNICAS DE LA GRAN GUERRA. INGLATERRA EN ARMAS Y OTRAS VISITAS AL FRENTE, de RAMIRO DE MAEZTU, MADRID 2014

lunes, 24 de agosto de 2015

ACTUACIÓN DEL TENIENTE OTTO STRASSER DURANTE LA OPERACIÓN MICHAEL, MARZO DE 1918

“ El 24 Regimiento de Infantería Bávaro tomó la primera línea en medio de una espesa niebla (…) El teniente Strasser participó y se consagró especialmente en su misión particular, que era mantener a la infantería presionando hacia delante, por detrás de la cortina de fuego. En aquel momento en el frente, el método tuvo éxito. Encontró las primeras trincheras enemigas aplastadas y los pocos supervivientes ofrecieron escasa resistencia (…) el teniente Strasser y el oficial de exploradores del Primer Batallón, teniente  Sailer ( detenidos en su avance por un nido de ametralladoras inglés ), reunieron algunos voluntarios y con ellos empujaron a lo largo de la trinchera de forma que pudieron alcanzar a las tropas británicas, que atacaron con granadas de mano. Capturaron tres ametralladoras y neutralizaron sus dotaciones  (…) 

El teniente Strasser avanzó algunos cientos de metros más y de pronto vio a  su izquierda cañones ingleses en acción. Decidió tomarlos. Sorprendió a los artilleros británicos con un rápido ataque desde el norte - estaban disparando hacia el este – y mató a algunos de los artilleros, que habían sido reforzados por alguna infantería. Capturó al resto, a los que reunió en un agujero. Dos cañones ingleses fueron así puestos fuera de combate (…) 

Tomando un pelotón de hombres consiguió cubrir 400 metros de terreno abierto y protegerse entre dos cañones ingleses. Cuatro cañones, dos ametralladoras y todo el estado mayor de una brigada fueron capturados en ese enfrentamiento. El fuego de ametralladora retrasó avances posteriores, y el teniente Strasser decidió hacer girar uno de los cañones capturados contra los ametralladores. Pero como los artilleros ingleses habían inutilizado sus cañones, fueron necesarias dos horas de trabajo para hacer que estuvieran listos para la acción. El teniente Strasser sirvió su cañón personalmente, disparando asomado por encima del punto de mira. “

FUENTE: Historia del Primer Regimiento de artillería de línea bávaro ( Prinz Regent Luitpold ), citado en "Otto Strasser. Vida y tiempos de un Socialista Alemán" de Troy Southgate, 2012.

domingo, 19 de julio de 2015

LOS TEMORES DEL ALMIRANTE JELLICOE ANTE LA PRESENCIA DE SUBMARINOS Y MINAS ENEMIGAS

Los alemanes han probado que confían en gran medida en los submarinos, minas y torpedos, y no puede haber duda alguna de que en una acción naval tratarán de hacer el máximo uso de estas armas, sobre todo desde el momento en que poseen sobre nosotros una superioridad efectiva en este aspecto en particular. Es necesario reflexionar sobre el método táctico a emplear por nosotros ante estas formas de ataque. (…) manejando juiciosamente nuestra flota de batalla, pero provocará que no siga probablemente en la dirección implicada por la táctica del enemigo. Así, por ejemplo, si la flota de batalla enemiga da media vuelta ante la nuestra que avanza, deducid que su objeto es atraernos hacia submarinos o minas suyas y evitaré seguirla.


Deseo llamar particularmente la atención de sus señorías sobre este punto, puesto que podrá ser calificado como una negativa a aceptar la batalla y, realmente, puede dar como resultado que no se logre obligar al enemigo a batirse tan pronto como se espera y se desea.

Tal resultado repugnará a todos los oficiales y marineros de la flota británica; pero ante métodos de guerra nuevos y aún no experimentados, se imponen  también nuevos procedimientos tácticos.

Sé que esta táctica, si no es comprendida, puede atraer sobre mí el odio general; pero, mientras posea la confianza de sus señorías, estoy resuelto a seguirla, por ser en mi opinión la indicada para derrotar y aniquilar a la flota de batalla enemiga sin tener en cuenta las críticas indocumentadas.

La situación es difícil, y, si se da un mal paso, está completamente dentro de los límites de lo posible que la mitad de nuestra flota de batalla pueda quedar deshecha por un ataque submarino antes de abrir siquiera fuego (…)


El objeto de esta carta es exponer mis puntos de vista ante sus señorías y llamar la atención sobre las alteraciones que estamos obligados a introducir en las ideas preestablecidas en táctica naval ante la probable aparición submarinos y fondeadores de minas en la batalla.

FUENTE: CARTA DEL ALMIRANTE JELLICOE AL ALMIRANTAZGO BRITÁNICO EN OCTUBRE DE 1914. CITADO EN "LA CRISIS MUNDIAL 1911-1918" de Winston Churchill. 2014